Cuando terminé mi maestría en Colombia, sentí que era momento de buscar nuevos horizontes. China era uno de los lugares que tenía en mente cuando comencé a buscar oportunidades fuera del país, pues ya había vivido una gran experiencia en Pekín (Beijing) durante un año y el idioma y la cultura me eran familiares. Sin embargo, por cuestiones del destino, apareció India en mi camino como una opción, y siguiendo mi filosofía de aprovechar las oportunidades que nos da la vida, decidí tomarla.

Hoy en día, India significa muchas cosas para mí. Me faltan palabras para describir toda mi experiencia y crecimiento personal y profesional en ese lugar. Y es que en 2 años que viví en Nueva Delhi pude ver muchas facetas de este inmenso país.

Una mezcla de tradición, cultura, historia, meditación, yoga, religiones y al mismo tiempo caos, locura, pitos, vacas en medio de las calles, modernidad, tecnología y mucho más… todo en un solo lugar. Esto lo encuentras a lo largo y ancho del país, y hasta en una sola ciudad. Definitivamente es mucho más de lo que nos muestran las películas y de lo que nos alcanzamos a imaginar.

En 2015, fui a Nueva Delhi a hacer unas prácticas profesionales con una ONG por algunos meses, que en realidad se convirtieron en 2 años, pues terminé trabajando en una empresa de telecomunicaciones y tecnología. Al contrario de lo que muchas personas se imaginaban, India sería una experiencia única y encantadora.

Sin embargo, no todo es color de rosa. Y no pretendo idealizar una experiencia que tuvo de todo un poco. Lo que si quiero, es contarles como toda esa compleja mezcla de cosas que viví, fue precisamente lo que me hizo sentirla tan real.

Cuando llegué, tuve que enfrentarme a una sociedad desconocida. Por proximidad a la oficina, fui a vivir a una zona muy tradicional de Delhi, donde la única persona “diferente” era yo, pues no habían extranjeros alrededor. Estaba en medio de la ciudad, con unos decibeles de ruido impresionantes (pitos por todos lados), y al mismo tiempo convivía con vacas por todas las calles. No conocía a nadie más que las personas con las que iba a trabajar y tampoco me imaginaba que tendría que volverme “prácticamente vegetariana” porque no podía ingresar carnes a la casa donde iba a vivir. Carne de res ya no era una opción (está prohibida en Nueva Delhi) y tampoco era muy fácil conseguir pollo, mucho menos sin picante jajaja. Otro problema que tenía era cómo ir al trabajo, pues la estación del metro quedaba lejos y yo no hablaba hindi para negociar un auto-rickshaw (o tuktuk) o para explicar el camino, y como no habían extranjeros en el barrio, los conductores no hablaban inglés.

El lugar a donde llegué era una casa de varios pisos donde vivían chicas que venían de otras regiones de India para trabajar y estudiar en la capital. Habían habitaciones en todos los pisos y algunas de las chicas sabían un poco de inglés. El dueño solo hablaba hindi y cuando lo conocí, le causó un poco de gracia que le preguntara por la lavadora de la casa (luego descubrí, que no tenían). Sin embargo, teníamos empleada o “didi” (hermana mayor) como se les dice en India por respeto. Ella tampoco hablaba inglés, pero cocinaba rico (aunque picante) y solo nos comunicabamos por señas. Fue esa mi oportunidad para sumergirme en India y tener una experiencia intercultural completa desde el principio.  

Aunque esta situación que vivía dificultaba un poco las cosas, yo la tomaba como una oportunidad para aprender y divertirme en medio de las diferencias. Además, trataba de adaptarme, pues yo era la “diferente” del lugar.

El gran ruido perturbador de las calles me causaba algunos dolores de cabeza al principio, pero poco a poco me fui acostumbrando. El “vegetarianismo obligado” hizo que se me debilitaran las uñas y el cabello, pero nada que unas buenas vitaminas no resolvieran jaja. Aprendí, gracias a una de las chicas, a ir hasta la oficina, a coger bus, metro y a negociar tuktuk. También fue con ella que visite durante mis primeras semanas el Qutub Minar y algunas ruinas muy interesantes en Nueva Delhi (que por cierto quedaban al otro lado de la ciudad – casi a 2 horas de la casa).

Todo fue así durante mis primeros meses en India. Descubriendo, viviendo y disfrutando de experiencias (buenas y malas) que me ayudaron a crecer en muchos aspectos de la vida. Luego de unos meses me mude de ese lugar y descubrí otra Nueva Delhi, una ciudad que no me imaginaba que existiera después de vivir en aquel barrio tradicional. (La segunda parte de esta experiencia se las contaré en otro post).

Hoy en día, estas y muchas historias más que tengo sobre India, me divierten y me dan risa, pero en ese momento creo que mi motivación por aprender y mis ganas de aprovechar al máximo cada segundo de esta experiencia fueron las que me hicieron seguir adelante y verle el lado positivo a cada situación que se me presentaba.  

La increíble India, un lugar de amores y odios, me enamoró y me sorprendió desde el primer momento. A pesar de que ya había vivido en China, donde aprendí y descubrí cosas maravillosas, mi experiencia en India fue muy diferente y la viví desde otra perspectiva y etapa de mi vida.

India me enseñó que las cosas no son solo como nos las cuentan y van más allá de lo que nos imaginamos. Me mostró lo diverso que es el mundo y que debemos abrir nuestra mente para entender un poco más la posición de los demás; que debemos adaptarnos a las situaciones y no ellas a nosotros; que podemos atraer lo que queremos y que todo depende del ángulo desde donde lo miremos. Finalmente puedo decir que India me ayudo a crecer, me hizo más fuerte y me enseño que el sentido común no es tan común como todos creemos.

Asia siempre me llamó la atención, y ahora que vivo acá (en Phuket), cada vez que conozco más países y culturas en esta zona del planeta, sigo encontrando motivos para apasionarme aún más por este hermoso continente.

¿Quieres saber más sobre Nueva Delhi?

Viajando Fácil tiene una guía para conocer más sobre la ciudad y sus puntos turísticos.

2 respuestas

  1. Bibiana te felicito por tu tenacidad y por ser una guerrera, aventurera y hechada para adelante; como decidimos en Colombia una berraca !! .
    Te deseamos lo mejor en tus nuevos proyectos, que esta oportunidad te de la vida para poder contar tus experiencias en el post a otras personas que conocen y tienen una idea de cómo viajar y aprender de una mejor manera. camino que no es tan dificil y dificil pero por el contrario tengo la oportunidad para que tus viajes sean mas facil pero placentos !!!!. Sigue el post que nos enriquece y nos abre al panorama de estos maravillosos lugares y del deseo de conocerlos.

    1. Muchas gracias por estas palabras.
      Continuará compartiendo mis historias y aprendizajes para que se sienta inspirado, animado a viajar, a conocer y ver el mundo de otra manera.
      Y me dan más consejos para que sea más fácil. 😉

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *