Mi primera experiencia como Au Pair en Sídney, Australia

Hoy quiero contarles mi experiencia como Au Pair en Sídney.

Llegué a Sídney como estudiante internacional con propósitos de mejorar mi inglés y trabajar, pues aquí en Australia tenemos derecho a trabajar medio tiempo (20 horas a la semana).

Luego de unos meses y de pasar por algunos trabajos, mis compañeros de clase me comentaron sobre un trabajo llamado De au pair.  Me explicaron de qué se trataba y me pareció muy interesante. Como me quedó esa idea en la cabeza por varios días, pensé en averiguar cómo podría conseguir un trabajo de Au Pair aquí en Sídney, pues siempre me han gustado los niños, pasar tiempo con ellos, jugar, enseñarles cosas y al mismo tiempo aprender de ellos.

Stephania llegó a Sídney en 2017

Así que decidí buscar un trabajo como Au Pair. Muchas razones envolvieron esa decisión, una de ellas era porque sería una gran oportunidad para mejorar mi inglés y al mismo tiempo, tener una inmersión cultural con familias australianas o familias que llevaban muchos años viviendo aquí. Otra de las razones por la que tomé esa decisión, fue porque podría ahorrar dinero, pues como todos se imaginan, Sídney es una ciudad muy cara y todo se debe pagar semanalmente: renta, comida y otros gastos relacionados.

Pregunté entre mis amigos y conocidos para tener referencias de quienes lo habían hecho ya. Luego de hablar con varias personas sobre sus experiencias y de escuchar buenas historias, decidí organizar mi hoja de vida. Me recomendaron grupos y sitios web en Sídney en los que comencé a explorar. Durante mi búsqueda hable con varias familias que necesitaban una chica Au Pair, sin embargo, para poder trabajar como Au Pair y por motivos de seguridad, las familias piden un curso de primeros auxilios y WWC (Working With Children). Así que tuve que pagarlos, hacer los cursos y obtener la certificación.

Continué mi búsqueda y luego de hablar con diferentes familias, decidí ir a conocer una de ellas que me llamó mucho la atención. La señora tenía cuatro hijos: una bebé recién nacida y tres niños de 3, 6, 7 años.
Ellos vivían a 40 minutos de la ciudad y vale aclarar que por lo general estas familias siempre viven a las afueras (en suburbios), retirados de la zona del centro.

Conocí a la señora y a los chicos y desde el primer momento hubo mucha conexión. Desde el inicio acordamos el tiempo por el que iba a estar con ellos (5 meses) y todos los temas importantes. La familia era flexible con mis estudios, los fines de semana iban a ser libres y si tenían una reunión o actividades extras, me pagarían un monto adicional por cuidar los niños. Iba a tener un cuarto súper cómodo para mí y adicionalmente me pagaban una mesada semanal.

La casa era grande. Tenía piscina y un parque con juguetes para distraer a los niños después de clases. Dentro de mis actividades debía levantarlos en la mañana, ayudarlos a arreglarse para ir al colegio y darles el desayuno. La mamá se encargaba de llevar a los niños de 6 y 7 años al colegio, mientras yo me quedaba con el de 3 años y la bebé.

Me enamoré completamente de la bebé, estuve en ese momento que era tan frágil y necesitaba toda mi ayuda, la vi crecer y aprendí a interpretar cada señal. Con el niño de 3 años que siempre estaba conmigo, hacíamos varias actividades como pintar, ir al parque, ir al centro comercial y hasta aprendió varias palabras en español. Los chicos de 6 y 7 años eran más inquietos, pero siempre muy cariñosos y respetuosos conmigo, así que era cosa de tenerles paciencia y saberlos llevar.

Esto fue mejor que cualquier curso intensivo de inglés, pues compartía muchos espacios con ellos todos los días y no solo estaba “obligada” a practicar el idioma, sino también estaba expuesta a aprender los modismos del inglés de Australia, que son bien diferentes a los que normalmente escuchamos cuando estudiamos inglés en nuestros países.

Como experiencia, puedo decir que fue muy enriquecedora y la recomiendo mucho porque realmente va más allá de cuidar niños. No solo es mejorar un idioma, sino también es un intercambio cultural constante, donde aprendes muchas cosas, tanto del país como de sus costumbres; te vuelves parte de la familia y terminas convirtiéndote prácticamente en una hermana más.

Finalmente, considero que es una gran una opción para quienes están explorando alternativas para ir a otro país a estudiar, conocer la cultura y adicionalmente ganar dinero.

Una respuesta

  1. Stephania, felicidades por esa hermosa experiencia que has experimentado, todo lo que hago te da la oportunidad de vivir y experimentar las experiencias más enriquecedoras. ¡¡¡es fácil darle a las personas la oportunidad de contar sus experiencias de vida !!!. Muchos exitos y bendiciones ... ..

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